Tener demasiado dinero

24/08/2025

3 min de lectura

Shoftim (Deuteronomio 16:18-21:9 )

Deuteronomio 17:15-17: “Te impondrás un rey… Sólo que él no deberá aumentar para sí caballos en exceso, para que no haga retornar al pueblo a Egipto para adquirir más caballos, siendo que Hashem te ha dicho: 'no volverán nunca más a regresar por este camino'. Y no tendrá demasiadas mujeres, para que su corazón no se desvíe, y no deberá aumentar para sí plata y oro en exceso”.
Targum Yonatan, Deuteronomio 17:17: “…Y no tomará para sí plata ni oro para que su corazón no sea arrogante y no se rebele contra Dios en los Cielos”.

La Torá nos ordena designar un rey. Luego, la Torá establece varias mitzvot únicas para el rey: se le prohíbe adquirir demasiados caballos; se le prohíbe tener demasiadas esposas; y se le prohíbe tener demasiada plata y oro. La Torá da una razón para las dos primeras mitzvot: la prohibición de tener demasiados caballos se debe a que Egipto era el principal proveedor de caballos, y si el rey comprara demasiados, la gente tendría que regresar a Egipto, y está prohibido volver allí. La razón para la prohibición de tener demasiadas esposas es que podrían alejar al marido de Dios.

Sin embargo, la Torá no da una razón para la prohibición de tener demasiada plata y oro. Existen dos opiniones principales entre los comentaristas respecto al motivo de esta mitzvá. El Targum Yonatan, Daat Zekeinim(1) y Sefer HaJinuj(2) explican que la razón es que tener dinero en exceso, además de mucho poder, conducirá a que el rey se vuelva arrogante y, en consecuencia, se aleje de Dios. Según esta explicación, la mitzvá no se aplica a una persona común porque no tiene tanto poder como el rey y, por lo tanto, es menos probable que tener dinero en exceso lo lleve a la arrogancia.

Otros comentaristas(3) explican que el problema de tener demasiado dinero es que el rey podría sentirse tentado a imponer al pueblo impuestos excesivos para adquirir riquezas, lo que resultaría en una carga abrumadora para la nación. Efectivamente esto ocurrió con el rey Salomón, y llevó a la división del Reino. Esto sucedió cuando el pueblo exigió que el sucesor de Salomón, Rejavam, aligerara la carga. Él se negó, y, en consecuencia, se rebelaron y designaron a un nuevo rey. Esta razón claramente sólo se aplica al rey, pero no a las personas comunes que no pueden gravar impuestos a otros.

El Ran añade que de acuerdo con esta explicación, si el rey adquiriera dinero mediante conquistas, no hay prohibición de que conserve el botín para su riqueza personal, ya que esto no lo llevará a gravar en exceso al pueblo. En contraste, de acuerdo con la otra opinión que sostiene que la riqueza conduce a la arrogancia, el rey tiene prohibido quedarse con el dinero capturado y debe entregarlo al Tesoro Nacional.(4)

La pregunta sigue siendo por qué la Torá da razones para las prohibiciones de tener demasiadas esposas y demasiados caballos, pero no ofrece una razón para la prohibición de tener demasiada plata y oro? Rav Shimshon Rafael Hirsch(5) explica que el amor al dinero es peor que cualquier otro deseo.(6) Además, uno nunca puede estar satisfecho con el dinero y siempre querrá más, como dijo el rey Salomón en Eclesiastés:(7) “Quien ama el dinero nunca se satisfará con el dinero”. Por lo tanto, la Torá dice que tener demasiado dinero es sumamente problemático, incluso sin otras consecuencias. En contraste, tener demasiados caballos o demasiadas esposas no es intrínsecamente negativo, sino sólo por el daño que puede resultar de su exceso.

Surge la pregunta de si la prohibición de tener demasiada plata y oro se limita al rey. Según el razonamiento que sostiene que esto puede llevar al rey a gravar en exceso al pueblo, claramente no se aplica a otros. Sin embargo, si la razón es que conduce a la arrogancia, entonces quizás sí se aplica a cualquier persona. Podríamos argumentar que sólo aplica al rey porque él ya está en una posición de gran poder y honor, y por lo tanto es más propenso a la arrogancia, mientras que una persona común corre menos riesgo. Sin embargo, Rav Meyujas(8) escribe que la razón también aplica a una persona común, y cita como apoyo el versículo de Eclesiastés: “La riqueza guardada para su dueño es mala”.(9) Por lo tanto, él sostiene que uno sólo debe reunir la cantidad de dinero que necesita para vivir.

Independientemente de si la Halajá sigue esta opinión, sin dudas es una advertencia importante: esforzarse por ganar más dinero del necesario para vivir conlleva grandes riesgos. Puede conducir a la arrogancia y, como señaló Rav Hirsch, quien ama el dinero siempre querrá más, y esta persona probablemente se enfocará en lo material en detrimento de lo espiritual.


  1. Devarim 17:16
  2. Sefer HaJinuj, Mitzvá 502.
  3. Ibn Ezra, Devarim 17:16, Ran, Sanedrín 21b.
  4. Minjat Jinuj, Mitzvá 502, Os 1.
  5. Devarim 17:17.
  6. Él no explica por qué, cualquier enfoque será apreciado.
  7. Kohelet 5:9.
  8. Un Rishón, citado por Shaarei Aarón, Volumen 15, p. 512.
  9. Kohelet 5:12.
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