10 razones por las que amo ser judía


4 min de lectura
Un sismo de magnitud 7,4 sacudió al país. Mientras se cuentan las víctimas, la ayuda judía e israelí ya está en movimiento.
Fueron las 7:34 de la mañana (hora local) de un lunes cualquiera.
En Pereira la gente iba camino al trabajo. En Cali los niños entraban a clases. En Manizales alguien se servía el primer café del día. Y entonces, sin ninguna advertencia previa, todo comenzó a temblar.
El epicentro estuvo a pocos kilómetros de San José del Palmar, un municipio del oriente chocoano de poco más de cinco mil habitantes que limita con el Valle del Cauca y Risaralda. Un lugar que la mayoría de los colombianos no sabría ubicar en un mapa. Un lugar que ahora nadie va a olvidar.
La magnitud fue de 7,4. El Servicio Geológico Colombiano lo describió como el sismo más fuerte registrado en el país en la última década. Se sintió en dieciséis departamentos. Se sintió también en Ecuador y en Panamá.
Hay un detalle técnico que explica buena parte de lo que ocurrió aquella mañana: la profundidad.
El terremoto no se originó en una falla superficial, sino a más de cien kilómetros bajo tierra, en el interior de la placa de Nazca que se hunde lentamente bajo la placa Suramericana. Los especialistas lo llaman un sismo intraplaca profundo. Las ondas que nacen a esa profundidad viajan enormes distancias sin perder demasiada fuerza.
Eso explica por qué medio continente sintió el movimiento. Y explica también, paradójicamente, por qué el desastre no fue todavía peor. Si esa misma energía se hubiera liberado cerca de la superficie, hoy estaríamos hablando de otra cifra.
Aun así, la cifra duele.
Los números son provisionales y cambian hora tras hora, porque las labores de rescate continúan y todavía hay personas atrapadas bajo los escombros.
El primer reporte del Gobierno nacional, al mediodía del lunes, hablaba de 111 fallecidos. Al día siguiente el balance parcial de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales ya registraba al menos 132 personas muertas y más de 570 heridas. Y esa cifra solo recoge las capitales: no incluye los municipios ni las localidades aledañas, donde también hubo edificios derrumbados y daños en hospitales, aeropuertos y servicios públicos.
Las autoridades advierten que el balance seguirá subiendo.
Pereira, la capital de Risaralda y una de las ciudades más cercanas al epicentro, concentra la mayor cantidad de víctimas mortales: sesenta fallecidos. Los equipos de emergencia trabajan en varios puntos críticos buscando personas atrapadas. El aeropuerto internacional Matecaña permanece cerrado por daños en su cubierta.
En Cali, el secretario de Salud, Germán Escobar, reportó al menos 26 muertos y 456 heridos. Los hospitales de la ciudad declararon alerta roja al llegar al cien por ciento de su capacidad. Cuatro centros médicos grandes debieron ser evacuados por completo, entre ellos el Hospital Universitario del Valle Evaristo García, que sufrió el derrumbe parcial de una de sus alas.
En el Chocó, donde estuvo el epicentro, el presidente contabilizó trece fallecidos, ciento diecinueve heridos y cinco desaparecidos.
Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia figuran entre las ciudades más golpeadas. Ambas capitales del suroccidente decretaron toque de queda nocturno ante el riesgo de saqueos, y Cali fue militarizada para facilitar el trabajo de los organismos de emergencia. El alcalde Alejandro Eder fue directo con sus ciudadanos: las primeras cuarenta y ocho horas son críticas.
El Servicio Geológico de Estados Unidos estimó que alrededor de un millón y medio de personas experimentaron sacudidas de intensidad suficiente para dañar construcciones.
El presidente Abelardo De La Espriella —que había asumido el cargo apenas tres días antes— declaró la situación de desastre nacional, instaló un Puesto de Mando Unificado y recorrió las zonas afectadas. Estuvo en Quibdó, la capital del Chocó, antes de trasladarse a Cali. "El Chocó tiene un lugar especial en mi corazón porque ha sido un departamento abandonado", dijo. El vicepresidente José Manuel Restrepo se trasladó a Manizales. "Este duro momento que enfrentamos requiere solidaridad y ejecución", escribió.
Pocas horas después del sismo, el rabino Yosef Garmón —que acababa de regresar de Cali— ya estaba haciendo llamadas.
"Estamos analizando por todos los lugares, hablando con la gente para ver dónde y qué es lo que se necesita ahora", explicó en una entrevista radial. Enviaron personas a las zonas afectadas para obtener información de primera mano y empezar a actuar. No fondos genéricos ni gestos simbólicos: información concreta, necesidades concretas.
El mismo día del sismo, la Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela emitió un comunicado expresando su solidaridad incondicional con el pueblo colombiano y elevando una plegaria por los fallecidos y por la recuperación de los heridos. Hace apenas unas semanas, esa comunidad era la que estaba recibiendo ayuda del mundo entero. Sus propias familias dormían en el centro comunitario. Y hoy es la que ofrece ayuda. Quien acaba de ser levantado sabe exactamente cómo se levanta a otro.
El canciller israelí Gideon Saar se comunicó con su par colombiano, Omar Bula, para ponerse a disposición del gobierno de Bogotá. "Israel está preparado para asistir a Colombia en todo lo que sea necesario", escribió.
No es la primera vez este verano. El mes pasado Israel envió una delegación de ayuda humanitaria a Venezuela durante tres semanas, participando en operaciones de búsqueda y recuperación en las zonas más afectadas, a pesar de la ausencia de relaciones diplomáticas entre ambos países.
Israel no estuvo solo en el gesto. México, Ecuador, El Salvador, Chile, Estados Unidos, Alemania y Francia ofrecieron equipos de rescate, personal médico e insumos. Las agencias de Naciones Unidas se pusieron a disposición del gobierno. Bogotá habilitó seis puntos de acopio para recibir donaciones y en Cali la Cruz Roja activó a quinientos voluntarios.
Desde AishLatino rezamos por Colombia en estas horas de dolor. Que los equipos de rescate encuentren vida donde todavía haya esperanza, y que los afectados reciban pronto toda la ayuda que necesitan.
@aishlatinocomColombia desde Israel estamos con ustedes!! 🇨🇴 🙏🏼🇮🇱♬ sonido original - AishLatino
Nuestro newsletter está repleto de ideas interesantes y relevantes sobre historia judía, recetas judías, filosofía, actualidad, festividades y más.