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Un Homenaje a Margaret Thatcher

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09/04/2013 | por Debbie Gutfreund

Su momento de mayor orgullo fue salvar a una judía austriaca.

Cuando Margaret Thatcher falleció, los homenajes comenzaron a llover de todas partes del mundo. La Sra. Thatcher fue la primera mujer Primer Ministro del Reino Unido, sirviendo por 11 años comenzando en 1979. Conocida como la Dama de Hierro, ella era una fuerte Conservadora que cambió la perspectiva de Inglaterra sobre su vida económica y política.

A pesar de sus muchos impresionantes logros, incluyendo luchar contra el régimen comunista Soviético, Thatcher dijo que su momento de mayor orgullo fue cuando salvó a una adolescente judía Austriaca durante el Holocausto.

En 1938, Edith Muhlbauer, una niña judía de 17 años, envió una carta a Muriel Roberts, la amiga por carta de Edith y hermana mayor de Margaret Thatcher, preguntando si la familia Roberts podría ayudarla a escapar de Austria. Los Nazis habían empezado a reunir a los judíos de Viena y Edith sabía que era solamente cosa de tiempo antes de que ella estuviera entre ellos.

Alfred Roberts, el padre de Muriel y Margaret, era un abarrotero en un pequeño pueblo. Ellos vivían en un departamento sin agua caliente arriba de la tienda de abarrotes, con un retrete exterior; los Roberts no tenían el tiempo o el dinero para traer a Edith a su casa. Así que Margaret, en ese entonces de 12 años y Muriel, de 17, decidieron intentar juntar dinero y pedirle al Club Rotary local que ayudara. Ellas lograron traer a Edith a Inglaterra en donde se quedó con varias familias del Club Rotary, incluyendo a los Roberts, por los siguientes dos años antes de reunirse con unos parientes en América del Sur.

Edith durmió en la habitación de Margaret, y Thatcher escribió más tarde en sus memorias: "Ella era alta, hermosa, evidentemente de una familia adinerada. Pero lo más importante, ella nos contó lo que era vivir como judíos bajo un régimen antisemita. Una cosa que Edith declaró se quedó particularmente en mi mente. Los judíos, dijo ella, sirven para fregar las calles".

En 1995, después de que Edith había sido colocada en Brasil, ella le dijo a las audiencias, "Nunca duden en hacer todo lo que puedan porque podrían salvar una vida".

Edith es ahora una abuela judía en Sao Paulo que dice que le debe su vida y la vida de sus hijos y nietos a la familia de Margaret Thatcher. Cuando Thatcher visitó Yad Vashem durante una histórica primera visita a Israel por un Primer Ministro Británico en 1986, ella se conmovió visiblemente cuando estuvo parada frente a una fotografía de un soldado alemán disparándole a una madre judía y a su hijo. Ella exclamó, "Es tan terrible. Todo el mundo debiera venir y ver para que nunca se olviden. No estoy tan segura de que la nueva generación realmente sabe contra qué estamos luchando".

Thatcher continuó siendo una amiga leal para los judíos mientras luchó contra el apoyo Británico al boicot Árabe a Israel, protestó en nombre de los refuseniks judíos en la Unión Soviética y eligió a varios líderes judíos para ser parte de su gabinete. Thatcher admiraba el trabajo duro y la independencia de la comunidad judía británica y frecuentemente acudió al fallecido Gran Rabino de Inglaterra, Immanuel Jakobovits para recibir soporte espiritual. Ella incluso elevó a Rav Jakobovits a la Cámara de los Lores y él fue luego conocido como "el rabino de Thatcher".

Thatcher también hizo la siguiente declaración sobre la seguridad de Israel: "Nunca debe esperarse que Israel ponga en juego su seguridad; si fuese alguna vez suficientemente tonto como para hacerlo y después sufriese por ello, el contragolpe contra los agentes honestos y los palestinos sería inmenso – 'el intercambio de tierras por paz' supuestamente debe traer paz".

Thatcher habló con mucha valentía y fuerza, así como ella se describió a sí misma: "Esta dama no va a dar la vuelta". Cuando ella creía en un ideal, ya sea transformar la economía británica o salvar a una aterrorizada judía de Austria, ella no tenía miedo de seguir adelante, incluso si tenía que enfrentarse contra opiniones populares para hacerlo.

Cuatro Citas Famosas

La integridad de Thatcher que la inspiró a salvar a Edith cuando ella tenía tan sólo 12 años brilla a través de cuatro de sus citas más famosas que pueden enseñarnos invaluables lecciones de vida:

Deja que tus acciones hablen más fuerte que tus palabras: "Ser poderosa es como ser una dama. Si tienes que decirle a las personas que lo eres, no lo eres".

Levántate por lo que crees: "Si solamente tienes la intención de ser aceptado, estarías dispuesto a hacer concesiones por cualquier cosa en cualquier momento y no lograrías nada".

No te rindas: "Puede que tengas que luchar una batalla más de una vez para ganarla".

Todos podemos ser líderes: "Las personas piensan que en la cima no hay mucho espacio. Ellos tienden a pensar en ella como un Everest. Mi mensaje es que hay toneladas de espacio en la cima".

Hay muchas razones por las que la Margaret de doce años y su hermana podrían haber levantado las manos en desesperación y meter la carta de Edith en un cajón en su diminuto y congelado departamento. Ellas no tenían dinero, poder y no tenían idea de cómo podrían rescatar a esta aterrorizada niña que no conocían. Pero ellas creían que ellas podían y debían hacer todo lo que pudieran para ayudar. Ellas sabían incluso entonces que había lugar en el mundo para grandes líderes, incluso si ellas tenían solamente doce años y vivían en una tienda de abarrotes en un pueblo pequeño sin agua caliente.

Rendimos un homenaje a Margaret Thatcher por su amistad y trabajo hacia el pueblo judío. Por sus sabias palabras y su inspiradora valentía. Y por enseñarnos que, por encima de todo, el mayor logro en la vida es a veces no uno que te otorga un trofeo o dinero o incluso una posición poderosa. A veces son los logros silenciosos y determinados, esos que nadie escucha hasta años después.




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