Home » Espiritualidad » Odiseas espirituales

Una medalla de oro por la integridad

.
08/09/2022 | por Paula Levin

A los 17 años, Yuval Levi enfrentó la decisión de su vida: representar a su país en el escenario mundial en un partido fundamental, o representar el valor más amado de su pueblo.

Con sólo 17 años, Yuval Levi ya es uno de los mejores jugadores de hockey de Sudáfrica.

Yuval es el goleador y el jugador más valioso de su equipo. Él marcó 8 goles y 2 asistencias en su primer torneo internacional en Bosnia el año pasado, el registro más alto de cualquier jugador sudafricano en la historia. Al volver a casa, el equipo fue recibido como un héroe. "Nos sentimos celebridades. Fue increíble".

El torneo en Bosnia también fue un momento decisivo para la trayectoria judía de Yuval.

Yuval y su amigo Noam Levin después de un partido interprovincial.

Esa fue la primera vez desde que Yuval comenzó a jugar al hockey a los siete años, que hubo partidos programados en Shabat. Después de mucha introspección y una charla a corazón abierto con su padre, Nisim, quien dijo que apoyaría a Yuval en lo que decidiera, Yuval tomó la difícil decisión de abstenerse de participar en el segundo partido de su equipo contra Luxemburgo, después de haber ganado el primer encuentro por 7-4.

Fueron sumamente comprensivos y respetuosos, y dijeron que me admiraban por mantenerme fiel a mi religión.

En una entrevista exclusiva con Aishlatino.com, Yuval dijo: "Cuando nos enteramos que el partido sería en Shabat, no supe qué hacer. Ese era uno de los cuatro partidos claves y mi equipo contaba conmigo. Mi hermana que vive en Israel consultó con su Rabino si había alguna manera en que yo pudiera jugar y la respuesta fue que no era acorde con el espíritu del Shabat. Cuando llegué a formar parte del equipo internacional a los 14 años, sabía que eventualmente se presentaría este problema, pero no sabía cuán difícil sería. Me educaron a hacer lo correcto y sabía que jugar en Shabat era traicionar mis valores. Preparé todo un discurso para explicarle a mi entrenador por qué no podía jugar, pero cuando entré a su habitación del hotel, estaba tan nervioso que mi mente quedó en blanco. Él sólo me miró y me dijo: 'Ya lo sé. Está bien. Estoy orgulloso de ti'. Como soy capitán asistente, convoqué una reunión del equipo y les dije a mis compañeros que lo lamentaba pero no podría jugar. Fueron sumamente comprensivos y respetuosos, y dijeron que me admiraban por mantenerme fiel a mi religión".

Sin la participación de Yuval, quien había anotado un hat-trick en el primer partido contra ese mismo equipo, Sudáfrica perdió el segundo partido contra Luxemburgo. Eso le costó a Sudáfrica la medalla de plata.

Yuval recibe un cuadro de la embajada de Sudáfrica en México en un torneo en julio.

"En Shabat, fui caminando con mi padre al estadio, con nuestros trajes y tzitzit, para manifestar nuestro apoyo, y el entrenador vino directamente hacia mí después del partido y me dijo que no debía sentirme mal por haber defraudado a mi equipo, porque un equipo no es una persona, y dijo que él estaba orgulloso de mí por defender mis valores".

Los otros equipos pensaron que no había participado en el partido porque estaba lesionado, pero cuando entré a recibir mi premio como el Mejor Jugador, comprendieron que no jugué porque era judío y el partido fue en Shabat. Entonces se me acercaron jugadores de todos los equipos y me dijeron lo mismo: "Respeto". Fue una sensación increíble. La Mishná en "Pirkei Avot" dice que si cumples la voluntad de Dios, entonces Él hará que tu voluntad sea Su voluntad. Esa es la forma en que planeo vivir mi vida, y sé que no puedo perder cuando pongo a Dios en primer lugar".

Yuval con el presidente de la Federación Internacional de Hockey sobre hielo, al recibir un reloj Tissor grabado con los detalles del torneo en la parte posterior, como premio por haber sido el Mejor Jugador.

A pesar de la presión de sus estudios en 11° grado, Yuval pasa cada día más de una hora en el gimnasio (salvo en Shabat), entrena dos veces a la semana y juega partidos todos los domingos a las 5:30 de la mañana. "La pista queda bastante lejos de mi casa, así que tenemos que levantarnos a las cuatro. Durante la semana, vuelvo a casa después del entrenamiento a las diez y todavía tengo que hacer mis tareas escolares y levantarme temprano cada mañana. Pero soy una persona muy motivada y no me conformo siendo mediocre. Me entrego entero a todo lo que hago".

Yuval espera poder participar en diciembre del equipo del torneo Open masculino, y que Sudáfrica sea sede del Torneo Sub 18 en Ciudad del Cabo el próximo marzo. "Como país anfitrión, podemos crear el calendario y mi entrenador dice que los partidos serán sólo los domingos para que pueda jugar".

Como suelen decir: "No cambies para el mundo, deja que el mundo cambie para ti".



linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram