Víctimas civiles israelíes de la guerra contra Irán

26/06/2025

5 min de lectura

Veintiocho civiles israelíes fueron asesinados por misiles iraníes. Entre ellos: una sobreviviente del Holocausto, una niña con cáncer, musulmanes y familias enteras. Sus historias revelan el costo humano detrás de los titulares.

La “Operación León Ascendente” ya ha quedado atrás, pero muchas familias han sido destruidas por los misiles balísticos y las bombas de racimo iraníes disparadas contra centros de población civil en Israel.

Veintiocho civiles murieron por los misiles iraníes. (El ejército israelí temía que el número de víctimas civiles estuviera entre 400 y 700). Los edificios dañados se pueden reconstruir, pero las vidas de las víctimas no se pueden resucitar. Además, aproximadamente 3.000 personas en Israel resultaron heridas por los bombardeos con misiles.
Las 28 víctimas no son sólo una estadística. Cada persona era un mundo en sí misma. Los ataques con misiles de Irán no distinguieron entre judíos, musulmanes o cristianos. La intención era borrar a Israel del mapa. Estas son algunas de las víctimas:

Yvette Shmilovitz, sobreviviente del Holocausto de 95 años

Yvette fue asesinada en un ataque con misiles iraníes en la ciudad de Petaj Tikva, en el centro del país. Murió por la onda expansiva causada por el impacto en un edificio vecino al suyo. Otras tres personas también perdieron la vida en ese ataque.

Después del Holocausto, Shmilovitz reconstruyó su vida en Israel. Jonathan Greenblatt, director general de la Liga Antidifamación (ADL), escribió: “Estoy devastado al enterarme de que Yvette Shmilovitz, sobreviviente del Holocausto de 95 años, de bendita memoria, fue asesinada por un misil iraní en Petaj Tikva. Ella sobrevivió a los horrores de la Shoá (Holocausto) y 80 años después fue asesinada por el terror iraní en su propio hogar, en el estado judío. A esta clase de personas apunta el régimen iraní. Civiles inocentes en edificios residenciales. Niños. Ancianos. Sobrevivientes del Holocausto. Que la memoria de Yvette sea siempre una bendición”.

Le sobreviven tres nietas y cuatro bisnietos.

Belina Ashkenazi, una abuela de 94 años

Belina fue asesinada en el ataque del 15 de junio a su edificio de apartamentos en la ciudad de Bat Yam, en el centro de Israel. Belina estaba postrada en la cama con demencia y vivía en un departamento sin habitación segura privada. No pudo llegar al refugio público a tiempo. Su esposo Jaim, de 100 años, y su hijo permanecieron a su lado durante el ataque. Se negaron a abandonarla. Tanto su esposo como su hijo resultaron gravemente heridos por las esquirlas, pero milagrosamente sobrevivieron.
Belina había sido costurera. Se la recuerda como infinitamente bondadosa y con una entrega desinteresada hacia su familia. Su hija Aviva dijo:

“Era una mujer excepcional que lo dio todo por los demás.”

Su nieta Shani explicó: “Sabíamos que su tiempo se acercaba por su enfermedad, pero ninguno de nosotros imaginó que terminaría de esta manera”.

Cuatro musulmanes cristianos de una misma familia

Un misil iraní impactó en la ciudad mixta cristiano-musulmana de Tamra, cerca de Nazaret, alcanzando dos casas adyacentes. No fue la primera vez que la ciudad sufrió un ataque: Tamra ya había sido golpeada antes por cohetes más pequeños lanzados por Hezbollá desde el sur del Líbano.

Conocida por su familia como Noura, Manar Abu Al Heija Khatib, de 45 años, y sus dos hijas Shada, de 13 años, así como la cuñada de Manar, Manar Diab Katib, de 41 años, murieron en el ataque. Ellas corrieron a la habitación segura en el último piso de su casa de tres plantas, pero ele dificio no resistió el impacto del misil iraní.

El esposo de Manar, Raja Khatib, abogado, acababa de llegar a su casa y había estacionado su coche debajo de la vivienda. En una entrevista televisiva explicó: “Iba a subir. Escuché una gran explosión. No había electricidad, oscuridad, polvo, completo silencio. Y de repente mi hija Razan, de dieciséis años, salió. Ella sobrevivió… Estaba en la habitación segura. Salió cubierta de tierra. Empecé a gritar. Shada, Manar, mi esposa, Hala… Denme una señal de que están vivas. Digan ‘sí’. Silencio. A veces, honestamente, pienso… ¿por qué Dios no me llevó a mí? Sólo seis segundos… cuatro escalones… ¡Bum! Que Dios me lleve y ya está”.

Al final de la entrevista, luchando por contener las lágrimas, declaró:

“Debo ser fuerte por mi hija Razan. Soy la única familia que le queda”.

Las dos cuñadas eran maestras. Shada había estado estudiando Derecho en la Universidad de Haifa. Hala estaba en octavo grado.

Cinco miembros de una familia ucraniana no judía

Tres días después de que Israel lanzara la “Operación León Ascendente”, un misil iraní impactó en Bat Yam y mató a una familia ucraniana. Nastya Burik, de siete años, había llegado a Israel en diciembre de 2022 para recibir tratamiento contra la leucemia linfoblástica aguda. La acompañaban su madre, Maria Pashkurova, de 30 años, y su abuela Lena, de 60 años, así como dos primos pequeños: Konstantin Totvich, de 9 años, e Ilya Pashkurov, de 13, quienes estudiaban en una escuela local. Artem, el padre de Nastya, no pudo viajar debido a las restricciones de tiempo de guerra en Ucrania que impiden a los hombres menores de 60 años salir del país por la necesidad de personal para el ejército ucraniano. El abuelo, esposo de Lena, también permaneció en Ucrania.

Cuatro muertos en Beersheva

El 25 de octubre, justo antes de que comenzara el alto el fuego, Irán disparó hacia Israel seis misiles. Cuatro israelíes murieron por un impacto directo sobre un edificio de apartamentos en Beersheva. Murieron Mijal Zacks, de 50 años, su hijo soldado Eitan, de 18, y su novia Noa Boguslavsky, también de 18. Naomi Shaanan fue asesinada en un apartamento adyacente.

Eitan era cadete en una unidad de operaciones multidominio de élite. Estaba en casa para un curso de paramédico que se había impartido de forma remota debido a la situación de seguridad. Noa cursaba el 12º grado en la ciudad de Arad.

Mijal, Noa y Eitan entraron en su habitación segura al escuchar una primera sirena. Salieron tras recibir el mensaje de “todo despejado”. Según explicó Eliana, la hermana de Eitan, los tres no tuvieron tiempo de regresar a la habitación segura cuando sonó una segunda sirena, justo antes del impacto. El padre de la familia también estaba en casa y quedó atrapado entre los escombros, pero sobrevivió y logró salir por sus propios medios.

La cuarta víctima en el ataque de Beersheva fue Naomi Shaanan, conocida en la ciudad por participar en protestas diarias por la liberación de los rehenes retenidos en Gaza. Sólo unas horas antes de morir, estuvo al borde de la carretera con uno de sus carteles.

El versículo de la Torá dice: “Una tierra que el Hashem tu Dios cuida; siempre están sobre ella los ojos de Hashem tu Dios, desde el principio del año hasta el final del año” (Deuteronomio 11:12). Podemos ver claramente los muchos milagros que ocurren en Israel, pero cada vida que se ha apagado es una tragedia enorme.

Haz clic aquí para comentar sobre este artículo
guest
1 Comment
Más reciente
Más antiguo Más votado
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios
albert
albert
7 meses hace

Cada vida que se va es toda una historia ida o una historia por escribirse que no se escribió. Que Dios tenga misericordia de todos nosotros.

EXPLORA
ESTUDIA
MÁS
Explora
Estudia
Más
Contacto
Lenguajes
Menu
Donar
Únete a nuestro newsletter
Redes sociales
.