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Una israelí rescata a las nietas de la mujer ucraniana que salvó a su familia en el Holocausto

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14/03/2022 | por Yvette Alt Miller

Sharon Bass sintió que su obligación era ayudarlas y de esta manera pagar la deuda que tenía su familia.

Durante el Holocausto, María Blyshchik y su familia arriesgaron sus vidas para salvar a judíos de Ucrania. La semana pasada, la nieta de Fanya Bass, uno de los judíos que ellos salvaron, ayudó a rescatar a las nietas de María Blyshchik y las trajo a Israel para que estén a salvo.

Sharon Bass (arriba a la derecha) con su tía Jaguit (a la izquierda) y Lesia Orshoko (abajo a la derecha)

"Los judíos decimos que si haces algo bueno, como hicieron sus abuelos, eso vuelve a ti", explicó Sharon Bass, cuya abuela Fanya fue protegida por la familia de María Blyshchik. "Yo sentí que era mi obligación ayudarlas y pagar la deuda que tenía mi familia".

Sharon, una israelí de 46 años que vive cerca de Tel Aviv, creció escuchando historias de las experiencias de su abuela Fanya durante la guerra, y la manera en que la familia de María Blyshchik le salvó la vida. Ella siempre se mantuvo en contacto con la familia Blyshchik. Cuando los rusos invadieron Ucrania, bombardeando ciudades y provocando que huyeran más de dos millones de refugiados, Sharon supo que debía actuar.

"Hablamos, estaban muy estresadas y asustadas, y querían venir aquí para estar a salvo", contó Sharon en la televisión israelí la semana pasada. "Todo el tiempo había sirenas. La electricidad se cortaba constantemente. Oían los bombardeos a la distancia… Puedo entender esta situación por lo que ocurre en Israel. Pero de todos modos, es muy diferente. Dijimos que haríamos todo lo que pudiéramos para ayudarlas".

Fanya Bass en los años 40 (Archivo de Yad Vashem)

Sharon sepuso en contacto con el ministerio del Interior de Israel y pidió visas de emergencia para Alona Chugal, 47, y Lasia Orshoko, 36, las nietas de María Blyshchik. El domingo 6 de marzo, Alona y Lasia volaron hacia Israel. Sharon y sus parientes las recibieron en el aeropuerto.

"Estábamos muy felices y emocionados cuando finalmente las vimos en el aeropuerto", describió Sharon. "Llorábamos y nos reíamos, pero también había tensión. Nuestros pensamientos estaban con la familia que había quedado atrás. Teníamos emociones mezcladas… La situación en Ucrania es muy difícil en este momento. Esta familia, con la que estamos en contacto hace tantos años, estaba muy triste y sintió que lo mejor era venir aquí para estar a salvo".

La persecución de los judíos ucranianos

Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial, el pequeño pueblo de Rafalowka al oeste de Ucrania contaba con unos 600 judíos, un tercio de los habitantes del pueblo. Con el comienzo de la guerra, las fuerzas soviéticas ocuparon Rafalowka y durante un tiempo los judíos estuvieron relativamente a salvo. Los judíos huyeron hacia Rafalowka desde las zonas vecinas de Polonia que habían sido ocupadas por los nazis, incrementando la población judía.

En julio de 1941, las fuerzas nazis tomaron el control de Rafalowka. Algunos meses más tarde establecieron el gueto judío, obligando a los judíos de Rafalowka y d ellos pueblos vecinos a vivir en condiciones de hacinamiento e insalubridad. En el gueto de Rafalowka había unos 2.500 judíos.

Los nazis vaciaron el gueto el 29 de agosto de 1942. Los judíos fueron obligados a marchar hacia las afueras del pueblo, donde les dispararon y arrojaron sus cuerpos a fosas comunes. Decenas de judíos lograron escapar hacia los bosques vecinos. Algunos se unieron a los grupos partisanos soviéticos. Sólo sobrevivieron unos 30 judíos de Rafalowka.

Sus destinos reflejaron el de los judíos de toda Ucrania. En 1939, cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial, Ucrania contaba con la mayor población de judíos en todo el mundo. Un millón y medio de judíos fueron asesinados en Ucrania durante el Holocausto. La mayoría fueron asesinados por las unidades nazis especiales llamadas Einsatzgruppen, que reclutaban colaboradores locales para ayudarlos a asesinar a civiles que eran considerados como los enemigos del régimen nazi.

La familia Rozenfeld, con Fanya en el centro, en los años 30 (Archivo Yad Vashem)

Arriesgaron sus vidas

Una de las sobrevivientes de la liquidación del gueto de Rafalowka fue una brillante jovencita de 20 años llamada Fanya Rozenfeld. Ella fue el único miembro de su familia que sobrevivió. Fanya deambuló por el bosque espeso, de pueblo en pueblo, tratando de evitar ser detectada y buscando alimentos, hasta que fue recibida por Filip y Teklya Konyukh, una pareja sumamente religiosa que vivía en el pueblo ucraniano de Mulczyce. Ellos le ofrecieron un lugar para pasar la noche. https://www.yadvashem.org/righteous/stories/konyukh-kaluta-kuyava.html

A la mañana siguiente, Fanya les contó a sus anfitriones que había tenido un sueño muy vívido en el que leía del Libro de Isaías frente a una congregación. Los Konyukhs, como la mayoría de los habitantes de su pueblo, eran bautistas y se emocionaron al oír el sueño de Fanya.

Ellos llevaron a Fanya a su encuentro bautista semanal, y allí conoció a Konon Kaluta, un predicador bautista local. Toda la comunidad se impresionó ante el extenso conocimiento que Fanya tenía de la Biblia y afectuosamente la apodaron "Santa Feodosia". Ella vivió con los Konyukhs durante un tiempo, y muy pronto se le unieron otros dos judíos, Shlomo Appleboim y su hijo Sender, quienes habían escapado del gueto judío de Wlodzimierzec. Filip Konyukh les dijo a los tres judíos que protegía: "Dios los envió a mí y yo considero que esun honor salvar judíos".

Después de unos meses, se volvió demasiado peligroso permanecer con los Konyukhs. Los Appleboim se mudaron a otra familia no judía, y Fanya se fue a vivir con el predicador Konon Kaluta, su esposa Anna y sus cuatro hijos, y dos de las hijas de Konon de un matrimonio previo, Anna y María. También Kaluta consideraba que salvar judíos era un deber moral y transmitió ese mensaje a los fieles de su iglesia bautista.

Konon y Anna Kaluta (Archivos Yad Vashem)

Muy pronto, los Kaluta recibieron otras dos niñas judías. Rivka Bass tenía 13 años; su padre Iaakov y su hermano David se ocultaron en un bosque. También recibieron a Masha Dreizen-Wolfstal, de 11 años, también de Rafalowka. Fanya la encontró acostada en el bosque, exhausta, sin comida y sin protección.

Masha posteriormente escribió un ensayo llamado "Fanya, mi ángel" en un libro de recuerdo de Rafalowka, en el que describió el momento en que Fanya la encontró en el bosque. "Alguien que parecía un ángel vestida con ropa abrigada como una no judía se acercó y me habló con una voz suave y agradable… Yo pensé que Fanya era un ángel. Era sumamente bella y bondadosa". Fanya levantó a la niña exhausta y la llevó al hogar de los Kaluta.

Fanya volvió a mudarse en 1943, cuando entraron al área pandillas de partisanos ucranianos antisemitas. Ella fue acogida en el pueblo vecino de Sudcze por otro predicador bautista, Andrey Kuyava, su esposa Yarina y su hijo Nikolay. Fanya fue liberada por el ejército soviético a comienzos de 1944 y ya no tuvo que vivir escondida.

Una nueva vida en Israel

Después del Holocausto, Fanya se casó con Iaakov Bass, cuya hija Rivka se había ocultado con Fanya en el hogar de los Kulata. Ella se convirtió en la madrastra de Rivka y David, y toda la familia se fue a vivir a Israel. Allí se dedicaron a muchas obras de caridad, tratando de extender el mismo amor y ayudar a otroas personas necesitadas tal como lo habían experimentado en Ucrania durante el Holocausto.

De derecha a izquierda, Fanya Bass (Rozenfeld), Rivka Bass, Masha Dreizen, Yafa Slotnik, Yafa Blizovski Hungría, 1945 (Archivos Yad Vashem)

A lo largo de los años, se mantuvieron en contacto con la familia Kulata en Ucrania. María, la hija de Kolon Kulata, se casó y pasó a ser María Blyshchik. Las nietas de María, Alona y Lasia, se mantuvieron en contacto con las nietas de Fanya.

Alona y Lasia conocían en detalle el heroísmo de su familia durante la Guerra. En 1995, su abuela María Blyshchik, su hermana Anna Chugay y sus padres, Konon y Anna Kaluta, fueron designados como Justos de las Naciones en Yad Vashem. (También recibieron este título Filip y Teklya Konbyukh, sus hijos Aleksander y Andrey Konyukh, y Andrey y Yarina Kuyava y su hijo Nikolay. El título alude a un héroe no judío que arriesgó su vida para salvar judíos durante el Holocausto).

Alona y Lasia incluso vivieron en Israel durante cinco años como parte de un programa que trae descendientes de aquellos que salvaron judíos a vivir y trabajar en el estado judío.

Una campaña de ayuda

A medida que los soldados rusos rodeaban ciudades y pueblos en Ucrania, Sharon Bass, la nieta de Fanya Bass, entendió que debía ayudar. Alona y Lasia estaban aterradas de permanecer en Ucrania. Su pueblo natal, Rovno, al oeste de Ucrania, estaba constantemente bajo fuego. Temían que el pueblo pudiera llegar a ser destruido.

Sharon comenzó en Israel una campaña para conseguir para las mujeres permisos de entrada de emergencia. "Eventualmente, conseguimos un permiso para que vinieran", explicó Sharon en el canal 13 de Israel. "Ahora estamos tratando de conseguirles permisos para que se puedan quedar en Israel, porque no sé si tendrán adonde regresar".

Lasia Orshoko se fue a vivir con Sharon y su familia cerca de Tel Aviv. Alona Chugai vive con los padres de Sharon en Petaj Tikva.

"Ellos la recibieron en su hogar y la trataron como una hija, aunque eso puso a toda la familia en peligro de muerte", explico Sharon. "Si los nazis hubieran descubierto que les habían dado refugio, habrían asesinado a toda la familia…"

"Lo que hago ahora es como pagar una deuda. Sólo un poquito de lo que mis abuelos dieron a otros y de lo que las familias rectas de Ucrania les dieron a ellos. Siento que gracias a ellos estoy aquí".





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