8 cosas que a tu nuera le gustaría decirte

26/05/2024

5 min de lectura

Reglas que las suegras deben seguir para tener una relación exitosa.

Suegra, esto es lo que a tu nuera le gustaría que hicieras. Y en caso de que te preguntes, "¿Qué pasa con las cosas que mi nuera necesita escuchar?". No te preocupes, pensé también en eso. Para saber cuáles son haz clic aquí

1. No me digas que para mí es fácil.

Durante una conversación inocente, una vez una suegra preguntó casualmente qué estaba haciendo su nuera. “Estoy organizando toda mi ropa de invierno para poder guardarla y hacer espacio para mi ropa de verano. Mi armario es muy pequeño”.

La suegra dijo: “¡Yo creo que tu armario tiene el tamaño perfecto!”

La nuera, una de mis alumnas, se quedó callada, hirviendo por dentro. Se sintió juzgada y estaba muy enojada.

“¡Mi suegra es muy desagradable! Vive en una casa gigante y sus hijos ya no están allí. ¡El armario de su habitación es más grande que mi dormitorio! Vivimos en un departamento en donde cada armario explota de cosas. ¿Cómo puede decirme que el tamaño de mi armario es perfecto?"

Es posible que esta suegra no tuviera ninguna intención específica con ese comentario. No es relevante. No le digas a tu nuera que para ella es fácil, incluso si eso es lo que crees. Si es suficientemente vulnerable como para quejarse contigo, escúchala sin juzgarla ni opinar. No seas súper optimista cuando se trata de la vida de otro. Y tampoco le digas cuán difícil fue para ti.

2. No me compares con nadie.

Los padres nunca deben comparar a sus hijos o a sus nueras y yernos con otros. Tales comparaciones promueven competencia y crean sentimientos de insuficiencia. Definitivamente no ayudan a promover cercanía y unidad.

“¡Esta tarta de manzana es casi tan buena como la de Jesica! No te preocupes Samanta, algún día aprenderás el secreto”.

No le digas a tu nuera qué madre maravillosa es tu hija o cuán energéticas o responsables son otras madres jóvenes.

Incluso si tu nuera no está cerca para escucharlo, las comparaciones sólo refuerzan tus sentimientos negativos hacia ella. Una forma mejor de expresar positividad es reflexionar sobre cualquier característica positiva de tu nuera y compartirlo con ella.

3. No me digas cómo educar a mis hijos. 

Las suegras pueden sentir que la educación de sus nueras está arruinando a sus nietos. Asimismo, las nueras se sienten desautorizadas frente a sus propios hijos.

No menosprecies la disciplina (o falta de ella) que usa tu nuera para educar a sus hijos. Tú eres la abuela. Eso significa que tienes que sentarte y ver cómo educan a tus nietos de formas que puedes pensar que no son las mejores.

Por más que tu consejo y supremo conocimiento pudieran ayudar, lo más probable es que no sea bien recibido, apreciado o utilizado si llega sin ser solicitado. Incluso si tu nuera pide tu consejo, camina con cuidado.

Tus días de educar niños acabaron. El principal rol de los abuelos es disfrutar de sus nietos. Una abuela también puede ofrecer apoyo, aliento y amor. A través de tu ejemplo, no de la disciplina, puedes tener una influencia duradera. Tu mera existencia es un recordatorio de la rica historia y el origen de la familia.

Pero disciplina y consentimientos excesivos hacen más mal que bien. Ponte en línea con la forma en que tus hijos educan a tus nietos.

Ten claro tu lugar y evitarás muchos malos sentimientos y conflictos en el futuro.

4. No permitas que tus otros hijos me intimiden.

Las suegras nunca deben intimidar o excluir a su nuera. Desafortunadamente, esto pasa a menudo, ya sea abiertamente o a través de microagresiones. Haz una regla de que no aceptarás ni tolerarás intimidación o exclusión en tu familia. Particularmente para las mujeres, la exclusión es una forma de intimidación.

Una alumna me contó que sus tres cuñadas a menudo se juntaban sin ella. “Van a almorzar juntas todo el tiempo sin pensar en invitarme”.

Otras mujeres compartieron que su suegra a veces organiza una cena en su casa, invita a sus hijos y sus parejas, pero no a ella y a su esposo. “No sé si es porque me odia o porque su hija me odia, pero de cualquier forma somos excluidos”.

Esta misma suegra a menudo lleva a su hija y a otras nueras a unas minivacaciones, sin ella. Me dijo: “No les caigo bien, eso es obvio. A veces me invita en el último minuto, o cuando ya están camino a almorzar”.

La exclusión puede ser encubierta. Una alumna compartió que su suegra elogiaba mucho a su hija y a sus otras nueras, pero a ella nunca le decía nada positivo.

“Literalmente les dice a todas las demás mujeres que hay en la habitación cuán hermosas están o cuán deslumbrantes se ven. Luego me saluda a mí y simplemente me dice hola con una pausa incómoda. Nunca me dice que estoy linda ni que el platillo que preparé está rico. Yo también soy humana, también quiero cumplidos”.

No sólo las suegras son culpables de intimidación. Uno de los mayores problemas que encuentro entre mis alumnas casadas son desafíos con hermanos o cuñados y cuñadas. La competencia puede ser feroz y la exclusión ocurre demasiado a menudo.

Como padres, hazle saber a todos que no tolerarás esta clase de conducta.

5. No te quedes más de lo que estás invitada.

“Los invitados son como el pescado. Después de tres días empiezan a apestar”.

Si estás de visita en la ciudad de tus hijos y planeas quedarte más que unos días, reserva una habitación en un hotel o renta una casa de vacaciones. No ocupes su espacio personal por más de unos días. No los visites por periodos extensos de tiempo, a menos que seas específicamente invitada.

Sin importar cuán positiva sea la relación, después de más de algunos días en la casa de otro, habrá tensión.

Cuando los visites, ofrece ayudar financieramente con las compras de supermercado o cualquier otro gasto relacionado con tu visita. No te adueñes de las conversaciones o la atención, especialmente en momentos agitados como la hora de irse a dormir y la hora del baño. Trata de ser la carga más pequeña posible, económica, emocionalmente y de cualquier otra forma.

6. No ofrezcas mi ayuda a otros sin pedirme permiso.

Una suegra trabajaba como voluntaria en la sinagoga local cuando la coordinadora de un evento preguntó: “¿Quién puede hacer centros de mesa?”

Ella respondió: “¡Mi nuera sería excelente para eso! Llámala”. Le dio su número a la coordinadora, quien por supuesto llamó. Esta nuera no tenía ningún problema en ayudar, pero muchas podrían haberlo sentido esto como una carga y una intromisión.

7. No llegues sin avisar.

Todos necesitan privacidad. Es un derecho humano básico; no un lujo. No llegues sin avisar.

8. No te vuelvas atrás cuando ofreces ayuda.

Si ofreces ayudar con los niños o cuidarlos, no te arrepientas a último minuto. Tu nuera cuenta contigo para esa ayuda y cuando cancelas sin previo aviso, wao complica bastante las cosas. Tu nuera preferiría que no ayudes a que ofrezcas ayuda y finalmente no llegues.

Estos consejos pueden parecer un poco duros, pero confía en mí, a tu nuera le gustaría que te tomes en serio esta lista. Estas ideas no son para otras suegras… son para ti. Presta atención y cosecha los beneficios.

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Isaac michan
Isaac michan
1 mes hace

Wow precioso

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