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Argentina campeón, Messi y la esperanza que nunca se pierde

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19/12/2022 | por Rav Igal Guinerman

La selección argentina reescribió su final ayer después de un mal comienzo en la copa del mundo y de años de derrotas en otros torneos, con un triunfo histórico.

No desesperes, el principio no necesariamente determina el final.

Si no me crees, pregúntale a Messi.

Cuando en su debut en el mundial de Qatar 2022 la albiceleste de Messi perdió 2-1 ante la selección nacional de Arabia Saudita, la compañía de estadísticas deportivas Gracenote lo calificó como “la mayor derrota en la historia de los mundiales”. Con Argentina en una racha invicta de 36 partidos consecutivos, solo había un 8,7% de posibilidades de que Arabia Saudita los derrotara.

No fue un muy buen comienzo, por decir lo menos…

Pero ese comienzo quedó en el olvidó tras la victoria de Argentina el domingo por la noche contra Francia, en lo que algunos consideran "la mejor final en la historia de la Copa del Mundo". Incluso puede ser que convertirse en los nuevos campeones del mundo tenga un sabor aún más dulce después de ese comienzo desfavorable.

Después de perder 7 finales en los últimos 30 años y un juego no apto para cardíacos que parecía que nunca acabaría, Argentina reescribió su final, ganó la Copa del Mundo y Messi se llevó a casa el Balón de Oro.

Quizás no sea casualidad que la final del Mundial de Qatar 2022 coincidiera con la primera noche de Janucá. La capacidad de reescribir tu final encapsula el choque ideológico entre la antigua Grecia e Israel que está en el corazón de la historia de Janucá.

Los griegos creían en la inevitabilidad del destino. "El futuro está predeterminado y no hay nada que podamos hacer al respecto". Percibían el destino como un poder externo que determinaba el curso de los acontecimientos más allá del control humano.

Los judíos, en cambio, creían en el libre albedrío y en la posibilidad de alterar la realidad. "No hay decreto que no pueda ser revertido a través de nuestras acciones".

Esta visión de un destino ineludible está detrás del concepto de “tragedia” —un destino inevitable que debe ser aceptado— que fue popularizado por los griegos. Los judíos en cambio, le dieron al mundo el concepto de esperanza, creyendo en el poder del libre albedrío para superar la adversidad y reescribir nuestro final.

Contra todo pronóstico, los macabeos no se dejaron vencer por la desesperación. Con feroz determinación y voluntad de luchar hasta la muerte, se enfrentaron al poderoso imperio griego, superaron todas las adversidades y decretos y ganaron la guerra. El milagro del aceite ardiendo durante 8 días, que representa los valores eternos del pueblo judío, continúa brillando hasta el día de hoy.

Ese es el mensaje de esperanza de Janucá: el final de la historia depende de nosotros. Nadie puede retroceder en el tiempo y reescribir el principio, pero no desesperes, sin importar las probabilidades, ser libre significa que siempre existe la oportunidad de comenzar de nuevo y escribir un nuevo final.

La selección argentina reescribió su final ayer después de un mal comienzo en la copa del mundo y de años de derrotas en otros torneos, con un triunfo histórico que emocionó hasta las lágrimas a todos (tan sólo mira la emoción en este video del famoso comentarista judío argentino Andrés Cantor que se hizo viral en TikTok).

@andrescantorgol Con audio mejor. ARGENTINA CAMPEON. 36 años esperando este momento. El penal de Montiel. #fyp #montiel #messi #argentinacampeon #andrescantor #andrescantorgol #finaldelmundial2022 ♬ original sound - Andres Cantor

Celebremos junto con ellos incorporando este mensaje de Janucá a nuestras vidas y repensemos nosotros también el final de alguno de nuestros “malos comienzos”. Sobrepongámonos a la desesperanza y a la derrota que a veces abunda en nuestra vida y escribamos con coraje y valentía nuestro propio final feliz.

 




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